Otra manera de vivir la vida.

Para los vascos, la vida se dividía en dos mundos, el del día, es decir el de los vivos (egunekoak) y el de los muertos, la noche (gauekoak). Para los vascos la muerte no era tan lúgubre como para el mundo occidental actual, simplemente se pasaba a un estado existencial diferente.

Este es un símbolo vasco que representa estos dos mundos, el vivo y el muerto, la noche y el día. Es un símbolo místico que también representa los cuatro elementos; tierra, agua, aire y fuego.

4buruCon las curvas orientadas en sentido contrario a las agujas del reloj, el símbolo tiene un significado de los ciclos vitales de la vida y el nacimiento.

Orientado en sentido de las agujas del reloj, el símbolo representa el ciclo de la muerte y así se representa en cementerios, lapidas, estelas funerarias…

Hoy en día poca gente conoce este significado místico y aunque sigue siendo un símbolo euskaldun casi siempre es representado en una única posición, la de defunción.